Eliminar Varices sin cirugía

Tratamientos para venas varicosas de forma no invasiva sin cirugía. Eliminar Varices hará que luzcas una espléndidas piernas.

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Varices ¿Cómo tratarlas?

Si has empezado a detectar la aparición de varices, te aconsejamos que inicies tratamiento para eliminar varices o prevenir su propagación. Las varices no solo resultan antiestéticas sino que pueden dar lugar a otros síntomas que nos conduzcan a complicaciones mayores, eliminar varices es la mejor opción para tu salud.

En Gesvital®, clínica de medicina estética en Madrid eliminamos varices con diferentes tratamientos para varices sin cirugía dependiendo del grado en el que se encuentren las venas.

Métodos para Eliminar Varices:

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Tratamiento de varices con esclerosis; este método se utiliza principalmente para la eliminación de arañas vasculares. Su tratamiento consiste en cerrar la vena esclerosando la misma, para ello se inyecta una sustancia líquida que produce irritación en las paredes venosas consiguiendo cerrar la vena e impidiendo que haya sangre en su interior, por tanto, esta queda prácticamente invisible.

Tratamiento de varices con microespuma; en caso de varices más avanzadas se utiliza un método muy similar al anterior. Para la irritación y cicatrización de la pared interior de la vena (endotelio) se utiliza la misma sustancia pero en espuma para conseguir una superficie de contacto mucho mayor.

Tratamiento con Láser y Radiofrecuencia Terapéutica

En Gesvital® garantizamos que nuestros tratamientos para eliminar varices sin cirugía no resultan invasivos para el paciente. Todos nuestros tratamientos constan de: Estudio y asesoramiento personalizado, seguimiento por facultativos especializados en todo tipo de varices (arañas, telangiectasias, reticulares medias o avanzadas y varices internas).

¿A que llamamos varices?

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Las varices son una insuficiencia venosa periférica, es decir, dilatación de las venas. Por alguna causa estas venas no realizan bien su función de retorno de la sangre al corazón, motivo por el que la misma se queda acumulada en estos conductos provocando la dilatación e inflamación de las venas.

El lugar más común para la aparición de estas venas inflamadas es las piernas que son las que reciben el término de varices, pero este problema también puede aparecer en otras partes del cuerpo como: hemorroides en la región anal, varicocele en testículos o varices esofágicas en el esófago.

La manifestación de varices puede ser provocada por diversos factores y se calcula que las pueden padecer en torno al 15% de la población. Este porcentaje aumenta con la edad y también por el sexo pues es mayor el número de afectadas en la población femenina que la masculina.

Clases de varices

Para esta afección se contemplan cuatro tipos o grados de varices:

Varículas o Varices de Grado Uno, es la etapa más suave en la que podemos apreciar a través de la piel finas venas de color malva o las conocidas arañas vasculares que se presentan con forma algo estrellada. Aún que en algunas ocasiones puedan causar algo de molestia o piernas cansadas, lo más frecuente es que estas sólo supongan un  problema estético.

Varices Grado Dos, en este momento detectaremos que las venas comienzan a notarse más y los síntomas empezaran a aumentar. Causando dolor, hormigueo, calambres, picores, escozores e incluso sensación de calor, cansancio en las piernas y pesadez.

Varices Grado Tres, llegados a este punto las venas se encuentran ya más dilatadas y sinuosas. De forma progresiva los síntomas se van agravando y aparecen cambios de coloración en la piel además de abultamientos e hinchazón.

Varices Grado Cuatro, es la etapa más grave, en este momento ya aparecen úlceras y eczemas en la piel. Las úlceras son propensas a infectarse y son de difícil tratamiento.

Varices: Factores de riesgo más comunes

Como en otras muchas enfermedades en la aparición de varices nos encontramos con situaciones que aumentan la predisposición a padecerlas. Algunos de estos factores de riesgo son:

Por herencia, cuando existen antecedentes familiares de varices se duplica la probabilidad de padecerlas.

Por edad, el riesgo aumenta con la edad.

Por sexo, estadísticamente es mayor el número de mujeres respecto a hombres que padecen varices, lo que hace pensar que influyen aspectos hormonales.

Por sobrepeso u obesidad, estas personas tienen dos veces más posibilidades de padecerlas debido a que el sobrepeso provoca un incremento en la incidencia de sangre que llega a las piernas haciendo más difícil el retorno.

Por embarazo, es común que aparezcan varices durante el periodo de gestación esto es debido al cambio hormonal, aumento de peso o a la presión que ejerce el útero sobre algunos grandes vasos.

Por permanecer de pie, cuando se permanece mucho tiempo en pie bien sea por trabajo u otros motivos la sobrecarga es mayor. Se genera una mayor presión de la columna venosa y el retorno de la sangre al corazón resulta más difícil.

Por uso de anticonceptivos, el volumen de sangre es mayor debido a que estos provocan retención de líquidos.

Por estreñimiento, debido al sobre-esfuerzo y al aumento del tiempo sentado en el wc, aumenta la presión en el abdomen y de las venas abdominales dificultando la salida de sangre de las piernas.

Por falta de ejercicio, una falta de ejercicio puede provocar músculos más débiles en las piernas que no cooperen lo suficiente en el empuje para el retorno de la sangre al corazón.

¿Cómo prevenir las varices?

La prevención para evitar la aparición de varices siempre es importante, sobre todo, cuando nos encontramos en casos de factor de riesgo ineludibles como son la herencia, embarazo o sexo.

Cuidar la alimentación, en las sociedades desarrolladas, debido a una mala alimentación, es muy común el sobrepeso. Por eso es importante tener una dieta equilibrada que te mantenga en un peso adecuado. También hay que tener en cuenta que el no seguir una dieta rica en fruta, verdura cereales y legumbres también nos puede provocar estreñimiento lo que supone un factor de riesgo frente a las varices. En caso de que el consumo de estos alimentos no sea suficiente para un buen tránsito intestinal se pueden utilizar complementos naturales ricos en fibra, semillas de lino….

Ejercicio, mantener una buena forma física siempre resultará bueno para nuestra salud, en el caso de prevención de varices es aconsejable realizar ejercicios tales como andar, natación, ciclismos o incluso subir y bajar escaleras. El fortalecimiento y movilización de los músculos de las piernas propiciarán una buena ayuda para despedir la sangre de retorno al corazón evitando posibles acumulaciones en las venas.

Calzado y ropa, si se utiliza ropa demasiado ajustada en determinadas zonas podemos estar dificultando el retorno de la sangre, en el caso del calzado ocurre lo mismo, este ha de ser holgado y cómodo así como ni tacones altos ni planos. Se recomienda un tacón con una altura de entre 3 y 5 centímetros. Si se padece pesadez o piernas cansadas resultan efectivas las medias de compresión progresiva.

Temperatura en las piernas, el calor no es un buen aliado para las varices, por lo que debemos evitar exponer sobre todo las piernas a altas temperaturas, para ello de vemos eludir calefactores, braseros, exposición solar, baños excesivamente calientes o saunas. En contra de lo que pudiéramos pensar la exposición prolongada a intenso frío tampoco es buena, porque aunque en principio contraiga las venas a posteriori se producirá una dilatación que puede agravar las varices. Lo que sí es aconsejable son las duchas de contraste aplicando en las piernas agua fría y caliente unos minutos.

Posturas, resulta bastante perjudicial para la circulación de la sangre el permanecer mucho tiempo sentado con las piernas cruzadas o colgando, así como el estar en pie sin moverse. Hay ocasiones en las que debido al trabajo este tipo de posturas resultan necesarias, es aconsejable realizar paseos cortos de forma periódica, y cambiar repetidamente la posición de las piernas. A la hora de dormir conviene mantener las piernas ligeramente elevadas.

Masajes, resulta de gran utilidad realizar un masaje diario en las piernas. Este se realiza tumbado y con las piernas levantadas se realizará el masaje subiendo desde los tobillos hasta el muslo.